LA EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA (ESO)
La etapa de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) está comprendida por 4 cursos, que se siguen ordinariamente entre los 12 y 16 años de edad. Tiene carácter obligatorio e integra, junto con la Educación Primaria, la enseñanza básica.
La organización de la ESO se rige por los principios de educación común y de atención a la diversidad, prestando una especial dedicación a la orientación educativa y profesional del alumnado.
Como finalidad, la Educación Secundaria Obligatoria tiene que el alumnado adquiera los elementos básicos de la cultura, especialmente en lo que se refiere a cuestiones científico-tecnológicas, humanísticas, artísticas o motrices; desarrolle y consolide hábitos de estudio y de trabajo y hábitos de vida saludables que le preparen para su promoción a estudios posteriores y para la inserción laboral. De igual forma, esta etapa educativa busca formar a los estudiantes para el ejercicio de los derechos y obligaciones que como ciudadanos y ciudadanas les corresponden.
Es en esta etapa en la que se introducen nuevos objetivos para ayudar a crecer a los jóvenes en todos los sentidos. La atención a la diversidad, la tutoría, la orientación educativa y profesional, se consideran elementos fundamentales a lo largo de la etapa. La ESO contribuye al fortalecimiento de las capacidades afectivas, rechazando la violencia y los prejuicios. Además, promueve la igualdad de oportunidades y derechos entre hombres y mujeres, el respeto a las diferencias, la cooperación y la solidaridad.
Para superar la etapa resulta imprescindible la adquisición de las competencias clave, que constituyen el fin último de la enseñanza obligatoria y garantizan el pleno desarrollo personal, social y profesional del alumnado. Estas competencias clave se concretan en las competencias específicas asociadas a cada una de las materias en las que se estructura la etapa.
Gracias a la ESO, los jóvenes verán la importancia de su desarrollo no sólo académicamente, sino también como personas, capaces de enfrentarse al mundo académico y laboral que se les aproxima una vez finalicen la etapa, convencidos de poder afrontarlo con entusiasmo, como persona comprometida, colaboradora y preparada creativamente, con capacidades y valores adquiridos a lo largo de esta etapa reforzados por el estilo educativo que desde el centro toda la comunidad educativa les ofrece para que sean “buenos cristianos y honrados ciudadanos”.
Educación emocional
Educación en la fe
Proyecto pastoral, buenos días, proyecto interioridad, celebraciones, solidaridad, grupos de fe y tiempo libre.



